La Buena Semilla: Lunes 1 Abril
Lunes
1
Abril
(Dios dijo:) Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré... Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré.
Salmo 91:14-15
La oración eficaz del justo puede mucho.
Santiago 5:16
Peligro en el mar

Hudson Taylor, misionero inglés del siglo 19, dejó su país a la edad de 21 años para llevar el Evangelio a China. Este joven cristiano era consciente de que Jesús lo enviaba allá, y que debía contar con él para todo. Fue lo que hizo durante el largo y peligroso viaje de cinco meses y medio en barco a vela que lo llevó a China en el año 1854. Mientras el velero navegaba por la costa de una isla, el viento cesó y una fuerte corriente lo arrastró hacia los arrecifes. Todos los esfuerzos para apartar el barco del peligro fracasaron. El capitán declaró: «Hemos hecho todo lo que podíamos. Nuestro destino parece estar sellado». –«No, respondió Hudson, hay una cosa que no hemos hecho. Somos cuatro cristianos a bordo, pidamos al Señor que nos envíe viento». Después de un corto momento de oración, el joven volvió al puente y declaró que, después de su oración, el viento se iba a levantar y que era necesario desplegar las velas sin tardar. Despectivo, el oficial respondió que prefería sentir el viento a escuchar hablar de él. Pero muy pronto la punta de la gran vela se agitó, ¡sí, el viento se levantaba! Y después de una pesada maniobra el velero se alejó de los arrecifes.

Hudson Taylor diría más tarde: «Así Dios me animó, hasta nuestro desembarque en las riberas de China, a presentarle cada necesidad específica mediante la oración, y a contar con su ayuda cada vez que una situación urgente lo exigía».

Ezequiel 25 - Gálatas 2 - Salmo 38:1-8 - Proverbios 12:21-22