La Buena Semilla: Domingo 31 Marzo
Domingo
31
Marzo
La luz de los justos se alegrará.
Proverbios 13:9
En quien (Jesús) creyendo... os alegráis con gozo inefable y glorioso.
1 Pedro 1:8
El rostro de la alegría

Desde su nacimiento, el cristianismo es la proclamación del gozo. “Os doy nuevas de gran gozo... que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor”, dijo el ángel a los pastores, anunciándoles el nacimiento de Cristo (Lucas 2:10-11).

A lo largo de los evangelios también se menciona el gozo: Zaqueo “descendió aprisa, y le recibió gozoso” (Lucas 19:6). Es el gozo de haber encontrado al Señor, de sentir el amor de Dios, ese amor que transforma la vida y trae la salvación.

La mañana de la resurrección, varias mujeres fueron a la tumba donde había sido puesto el cuerpo del Señor Jesús. Allí un ángel les hizo el sorprendente anuncio de la resurrección del Señor, y ellas, “con temor y gran gozo”, corrieron a dar la feliz noticia a los discípulos (Mateo 28:8).

Antes de su ascensión, Jesús prometió a sus discípulos su presencia espiritual con ellos: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). En adelante, por la fe conservarían el precioso recuerdo de la persona de Cristo resucitado, después de los terribles sufrimientos de la crucifixión. ¡Qué gozo! Gozo por la liberación, gozo por el amor que venció al mal, al pecado y a la muerte.

El evangelio de Lucas termina mencionando este gozo, después de la ascensión del Cristo resucitado: los discípulos “volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas 24:52-53).

Ezequiel 24 - Gálatas 1 - Salmo 37:35-40 - Proverbios 12:19-20