La Buena Semilla: Martes 5 Febrero
Martes
5
Febrero
Del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre.
Mateo 15:19-20
Una terrible pregunta

El escritor ruso Solzhenitsyn, quien conoció los horrores de los campos de trabajo forzado, escribió sobre sus verdugos: «¿Cómo apareció esta horda de lobos? ¿No tienen las mismas raíces que nosotros? ¿No tienen la misma sangre?». Y él mismo da la respuesta: «Sí, somos de la misma sangre. Y cada uno debería preguntarse: si mi vida hubiera sido de otra manera, ¿no hubiera sido yo también como uno de estos verdugos? Es una terrible pregunta, si se la quiere responder honestamente».

Este hombre conoció la perversidad del corazón humano. Lo vio de cerca, cuando nada lo retenía, libre de llevar a cabo todas sus locuras. Y toda esa maldad lo espantó.

Podríamos esperar que el juicio del escritor solo alcanzara a «la horda de lobos». Sin embargo, también encontró que en el corazón de los torturados, así como en el suyo propio, existía la misma naturaleza, la misma fuente de mal que en el de los verdugos.

Reconocer que el corazón humano es totalmente malo es un punto importante. Pero no debemos quedarnos ahí: existe un remedio. ¿De dónde viene? ¿De la aplicación de un principio filosófico o de una regla moral? ¡En absoluto! Ese remedio viene del cielo, de Dios. Sí, Dios vino para salvar al hombre caído en el pecado. ¿Cómo? Dando a su Hijo en rescate.

Solo es necesario abrir el corazón a Dios, pasar por un nuevo nacimiento espiritual y recibir así un corazón nuevo.

1 Samuel 30 - Mateo 22:23-46 - Salmo 19:7-10 - Proverbios 7:6-23