La Buena Semilla: Domingo 27 Enero
Domingo
27
Enero
(Jesús dijo:) Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna.
Juan 10:27-28
Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil.
Ezequiel 34:16
El rebaño del Señor

Delante de nosotros, un inmenso rebaño de ovejas atravesaba el valle. El pastor caminaba tranquilamente mientras su perro, bien adiestrado, pasaba de un lado a otro para reunir a los animales dispersados. Estábamos fascinados por sus intervenciones perseverantes y valientes. Entonces mi padre, siempre presto a enseñarnos algo, me preguntó:

–Henri, si tuvieras que conformar un pequeño rebaño, ¿cómo escogerías las ovejas?

–Yo eliminaría las cojas, luego las débiles y las que tienen tendencia a extraviarse, por último miraría la calidad de su lana.

–Haciendo así obtendrías un buen rebaño. Pero Jesús forma un rebaño todavía mejor: invita a todos los hombres, particularmente a los débiles, a los que están cargados, cansados, heridos por la vida, pobres, menospreciados. A los que acuden a él y ponen su confianza en él, los atiende. Los ama tal como son y les comunica su propia vida.

Esta es la Iglesia del Señor, compuesta por los que han reconocido su debilidad y su culpabilidad ante Dios, y han creído en el Señor Jesucristo. Entonces han recibido una nobleza divina, son hijos de Dios. Están unidos entre sí eternamente por un mismo Espíritu, por un mismo amor. Tienen un solo jefe, Jesucristo, quien dijo: “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:14-15).

1 Samuel 21 - Mateo 17 - Salmo 17:10-15 - Proverbios 5:15-20