La Buena Semilla: Miércoles 23 Enero
Miércoles
23
Enero
Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. Encomienda al Señor tu camino, y confía en él; y él hará.
Salmo 37:7, 5
Sin esfuerzos

A la edad de veintiocho años, un amigo decidió aprender a nadar solo. Al principio hacía una sucesión de movimientos y esfuerzos desordenados, que rápidamente lo llevaban a hundirse. Después de varios fracasos terminó por dirigirse a un entrenador de natación, quien desde la primera lección le enseñó a hacer la plancha. El aprendiz nadador se sorprendió mucho al ver que el agua lo llevaba, ¡sin que él tuviera necesidad de hacer esfuerzos!

A menudo sucede lo mismo con la conversión. Debemos constatar que todos nuestros esfuerzos para obtener la salvación de nuestra alma son inútiles. Es preciso volvernos a Cristo. Uno se abandona, tal como es, a su gracia; entonces recibe el perdón que él concede a todo el que acude al Señor confesando sus pecados.

¡Y en la vida diaria, cuánta energía desplegamos para arreglar solos los múltiples problemas que encontramos! Nos inquietamos, nos preocupamos. Debemos aprender a poner todo en las manos de Dios, y a obrar en su comunión. Lo que conviene hacer es:

– Orar y esperar: “El Señor... oye la oración de los justos” (Proverbios 15:29). “De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré” (Salmo 5:3).

– No dudar de su poder ni de su amor: “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti” (Job 42:2). “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).

– Estar seguros de que él se ocupa sin cesar de nosotros: “En tu mano están mis tiempos” (Salmo 31:15).

1 Samuel 18 - Mateo 15:1-20 - Salmo 16:1-6 - Proverbios 4:14-19