La Buena Semilla: Lunes 3 Diciembre
Lunes
3
Diciembre
El Hijo del Hombre (Jesús) vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
Si desde allí buscares al Señor tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.
Deuteronomio 4:29
Buscaba a Dios desde pequeña

«Desde que era muy pequeña creía en Dios, pero no lo conocía verdaderamente. Mi infancia y adolescencia fueron difíciles: mis padres se separaron; a menudo lloraba sola en un rincón de la casa. De vez en cuando oraba a Dios en mi habitación, pidiéndole que me diera gozo. Cuando cumplí 18 años me fui de la casa sin un céntimo en el bolsillo. Varias amigas me alojaron en su casa en el transcurso de los meses. Salía todos los fines de semana, llevaba una vida insana; era una evasión más en medio de mi tristeza. Luego conocí a un chico. Su madre me permitió vivir en su casa, pero como ella practicaba el ocultismo, me fui, porque eso no me gustaba. Dos años más tarde me volví a poner en contacto con ella. No la reconocí, pues había cambiado completamente. Me habló de Jesús, de lo que había hecho por ella. Eso me tocó profundamente. Algún tiempo después, en una conferencia cristiana, creí en el Señor Jesús. Aquel día lloré mucho; eran lágrimas de gozo y de alivio.

Dios respondió a las oraciones que le había hecho durante mi infancia. ¡Lo había buscado y se manifestó a mí! Jesús me liberó, curó las heridas de mi corazón, me enseñó a perdonar. Es cierto que a veces paso por «desiertos», pero el Señor está conmigo.

Si usted se siente perdido, si no sabe a dónde dirigirse, si nadie puede ayudarle, entonces ¡acuda al único que puede hacerlo, es decir, a Jesús!

Vanessa

Josué 22:1-20 - Santiago 2 - Salmo 136:23-26 - Proverbios 29:3-4