La Buena Semilla: Domingo 25 Noviembre
Domingo
25
Noviembre
¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques.
Jeremías 45:5
Qué pide el Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Miqueas 6:8
Dame, hijo mío, tu corazón.
Proverbios 23:26
Betty

Una creyente anciana, que había servido fielmente al Señor, se vio obligada a guardar cama debido a una tos persistente. A uno de sus visitantes explicó lo siguiente: «Fíjese, cuando era más joven, el Señor me decía: Betty, haz esto; Betty haz aquello, y lo hacía lo mejor que podía. Hoy el Señor me dice: Betty, quédate en cama con tu tos...».

Lo importante para esta cristiana no era hacer grandes cosas, sino hacer simplemente lo que su Señor le pedía.

Esta disposición de corazón recuerda la del apóstol Pablo, quien desde la cárcel escribió: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:11-13).

Una actitud serena y una sumisión llena de confianza en el Señor, en medio de las circunstancias por las cuales considera bien hacernos pasar, tienen tanto valor para él como un servicio activo. Ante todo él quiere ocupar el primer lugar en nuestro corazón. Desea que aprendamos a conocerle como el amigo que ama en todo tiempo (Proverbios 17:17) y que simpatiza perfectamente con todas nuestras tristezas.

“En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma” (Salmo 94:19). “Habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo” (Santiago 5:11).

Josué 13 - Hebreos 12:12-29 - Salmo 132:13-18 - Proverbios 28:15-16