La Buena Semilla: sábado 24 noviembre
sábado
24
noviembre
Jesús... les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
Mateo 26:10-11
Algunas mujeres de los evangelios

En varias parábolas Jesús evoca la vida cotidiana de las mujeres. A través de sus diversas actividades, estas mujeres ilustran diferentes aspectos de la vida de un discípulo de Cristo. Tenemos el ejemplo de la viuda que obtuvo el favor del juez injusto, el de la mujer que buscó la moneda perdida, ilustración de la perseverancia en la oración. También tenemos el ejemplo de las jóvenes que prepararon el aceite de sus lámparas mientras esperaban al Señor, etc. A su manera, cada una de estas historias, que Jesús contó para nuestra enseñanza, nos muestra cómo Jesús aprecia la actitud y el servicio de las mujeres cristianas que desean agradar a Dios.

Cuando Marta reprochó a Jesús el no haberle dicho a María que le ayudase, él le respondió de forma sorprendente: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (Lucas 10:41-42). Esta respuesta invita a buscar “la buena parte”, es decir, escuchar el mensaje de Jesús.

Son numerosas las mujeres que Jesús cita como ejemplo: una viuda que dio todo su sustento para el servicio del templo; María, por su generosidad y apego a Cristo; incluso una extranjera que pidió a Jesús salvar a su hija. Emocionado por la fe de esta mujer, Jesús le dijo: “Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres” (Mateo 15:28). Alabando la fe de esta extranjera, Jesús mostró que Dios no solo se revela a los judíos, sino a todos los hombres y mujeres que van a él con fe.

Josué 12 - Hebreos 12:1-11 - Salmo 132:8-12 - Proverbios 28:13-14