La Buena Semilla: Martes 20 Noviembre
Martes
20
Noviembre
Esta es la confianza que tenemos en él (Jesucristo), que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
1 Juan 5:14-15
La oración de Isaac

Al principio de la Biblia hallamos la historia de Isaac, hijo único de Abraham y Sara. Dios había prometido a Abraham una descendencia numerosa por medio de Isaac (Génesis 21:12). Pero la mujer de Isaac, Rebeca, era estéril, y durante veinte años no tuvieron hijos. Entonces, “oró Isaac al Señor por su mujer, que era estéril; y lo aceptó el Señor, y concibió Rebeca su mujer” (Génesis 25:21). Ella dio a luz a gemelos: Jacob y Esaú.

La oración de Isaac y la respuesta divina son notables. Dios nos muestra que se complace en involucrar la fe y las oraciones de los suyos, incluso en los mayores proyectos que él tenga.

Dios había ideado un plan desde antes de la creación del universo: de esa pareja nacería todo un pueblo, del cual saldría Cristo: Jesús, el Hijo de Dios, el Salvador del mundo. Dios ya conocía de antemano la fe de Isaac y Rebeca.

Cristianos, así es como Dios manifiesta su poder en medio de nuestra debilidad. ¡Él siempre es el mismo! Responde a la fe, responde a la oración de un hombre para cumplir sus planes.

¿No nos anima esto a orar con perseverancia? Dios desea nuestras oraciones, las espera para bendecirnos, para cumplir sus planes, que fueron preparados con mucha antelación.

¡Pidámosle, pues, que nos dé la inteligencia necesaria para orar según su voluntad, y la insistencia de la fe que él se complace en reconocer y recompensar!

Josué 9 - Hebreos 10:1-18 - Salmo 129 - Proverbios 28:5-6