La Buena Semilla: sábado 3 noviembre
sábado
3
noviembre
Éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).
Efesios 2:3-5
Liberado de la violencia

«Nací en Dakar (Senegal), pero crecí en las afueras de París (Francia), a donde mis padres habían inmigrado. En 1980 me fui con mi padre y mis dos hermanos a Camerún (mis padres se habían separado y mi madre estaba enferma). Mi padre falleció diez años más tarde. Entonces abandoné la educación que había recibido. Quería ser el dueño de mi vida, me gustaban las artes marciales, el alcohol, los clubes nocturnos. ¡Estaba airado contra todo!

En 2002 estuve a punto de ir a la cárcel en Douala. En ese momento un miembro de mi familia me hizo tomar conciencia de mi situación miserable y oró para que el Señor Jesucristo interviniese en mi vida. Fue así como en medio de circunstancias difíciles y humillantes me volví a Cristo. Pero fue necesario casi un año para liberarme de mis prácticas ocultas, de la violencia y la pornografía. Hoy puedo dar testimonio de que por el poder del Espíritu Santo fui totalmente liberado.

Me fue posible retomar mis estudios, siete años después del bachillerato.

El Señor permitió que me contactara con mi madre, quien volvió a Senegal. Espero que por la gracia de Dios pueda volver a verla y abrazarla. Por lo que cuenta, ha sanado. Oro para que ella también reciba a Cristo y sea perdonada de sus pecados.

Mi deseo es proclamar a mi alrededor el Evangelio de paz para salvación de aquel que cree en el nombre de Jesucristo».

Simon

Deuteronomio 28:1-37 - Juan 18:1-18 - Salmo 119:113-120 - Proverbios 26:23-24