La Buena Semilla: lunes 22 octubre
lunes
22
octubre
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
Salmo 103:2
Dad gracias en todo.
1 Tesalonicenses 5:18
Seamos agradecidos

En un pueblo de la sabana, un misionero acababa de instalar un panel solar en el techo de una cabaña. La tarde pasó y la noche llegó. Toda la familia se reunió en el interior de la cabaña para ver ese prodigio: ¡una simple bombilla que colgaba de un cable iluminaba toda la habitación!

Entonces el padre de familia se levantó y oró: «Padre celestial, ¡muchas gracias por darnos esta luz! Por favor, ayúdanos a no enorgullecernos porque somos los únicos del pueblo que tenemos esta instalación».

Yo mismo tuve hace poco una experiencia totalmente diferente: un problema del teléfono hizo que no pudiese emplearlo durante tres días. Esto me irritó mucho, y en verdad no recuerdo haber dado gracias a Dios cuando el teléfono volvió a funcionar.

Como estamos acostumbrados al bienestar material que consideramos normal, ¿valoramos debidamente las bendiciones diarias de Dios? Ahora pido a Dios que me ayude a no acostumbrarme a mi comodidad a tal punto que olvide dar gracias a Dios por ello. Y le pido que me enseñe a estar contento en todas las circunstancias de la vida (Filipenses 4:11-12).

“Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones... y sed agradecidos” (Colosenses 3:15).

El apóstol Pablo experimentó lo siguiente: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:12-13).

Deuteronomio 16 - Juan 10 - Salmo 119:17-24 - Proverbios 25:27-28