La Buena Semilla: Domingo 14 Octubre
Domingo
14
Octubre
Le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.
Zacarías 13:6
Vino Jesús, y puesto en medio (de los discípulos), les djo: Paz a vosotros. Y les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.
Juan 20:19-20
Las heridas de sus manos

Cuatro siglos antes de la venida de Jesús a la tierra, el profeta Zacarías había anunciado que un día se le preguntaría al Cristo: “¿Qué heridas son estas en tus manos?”. Esta profecía todavía no se ha cumplido, pero se cumplirá cuando los creyentes en Israel tomen conciencia de que el Mesías que están esperando es el Señor Jesús, aquel a quien sus antepasados crucificaron. Con tristeza reconocerán que ellos mismos son esos “amigos” en cuya casa el Mesías fue herido. Comprenderán que esas cicatrices imborrables son la prueba del amor de Dios hacia ellos. El Señor les hablará y ellos serán inducidos a arrepentirse, pero también a adorar. Se gozarán como los discípulos de Jesús que “se regocijaron” al verle.

Este encuentro con su pueblo arrepentido es todavía futuro. Pero hoy, cuando los cristianos se reúnen el domingo alrededor del Señor para celebrar el memorial de su muerte, Jesús está espiritualmente ahí, en medio de ellos (Mateo 18:20). En cierto modo, Jesús les muestra las cicatrices de sus manos y sus pies, marcas de la crucifixión. Les presenta el pan y la copa como recuerdo de sus sufrimientos y de su vida ofrecida en sacrificio por sus pecados.

Estas cosas tocan profundamente nuestro corazón y nos llevan a darle las gracias, a alabarlo y adorarlo: “Todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga” (1 Corintios 11:26).

Deuteronomio 8 - Juan 6:1-21 - Salmo 117 - Proverbios 25:11