La Buena Semilla: sábado 13 octubre
sábado
13
octubre
(Jesús dijo:) Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.
Juan 14:6; 18:37
Yo soy la verdad

Solo Jesucristo puede afirmar que él es la verdad. “Yo soy... la verdad”. Esta frase no solamente expresa que él dice la verdad, sino que él encarna la verdad absoluta.

En nuestro mundo hay muchas verdades humanas y afirmaciones ideológicas. En nombre de verdades de esta índole se han cometido asesinatos, se han desplazado pueblos, diezmado poblaciones enteras, hasta que las ideologías correspondientes fueron puestas en duda. Entonces se reemplazaron por otras «verdades», quizá más humanas, pero igual de subjetivas y dudosas. ¡Cuántas pretendidas verdades resultaron falsas! Comprendemos la pregunta escéptica de Poncio Pilato: “¿Qué es la verdad?”. Ese gobernador conocía el poco valor de las «verdades» políticas, pero no quiso reconocer que en Cristo la verdad encarnada estaba delante de él. Se fue sin esperar la respuesta de Jesús, porque no quería enfrentarse a ella. ¡Qué triste actitud, pues en ese mismo instante perdió la oportunidad de descubrirla!

En el ámbito religioso, las «verdades» se confrontan y se contradicen, por ello muchas personas llegan a decir: «Lo importante es ser sincero». Sin embargo, podemos equivocarnos sinceramente...

En nuestro siglo 21, Jesucristo sigue siendo “el camino, y la verdad, y la vida”. No se trata de una verdad revelada hace más de dos mil años, sino de la verdad absoluta, que escapa a toda moda, al desgaste del tiempo y al asalto de las nuevas ideologías.

Si usted tiene sed de verdad, de autenticidad, ¡búsquela en la Biblia!

Deuteronomio 7 - Juan 5:24-47 - Salmo 116:12-19 - Proverbios 25:8-10