La Buena Semilla: Sábado 29 Septiembre
Sábado
29
Septiembre
Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Lucas 23:42-43
Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Mateo 25:41
El paraíso

Mucha gente dice que todos iremos al paraíso. En 1972, un famoso cantante francés compuso una canción que lo afirma.

Pero, ¿qué representa el paraíso? El término “paraíso” designa de forma general un jardín maravilloso. Cuando Dios creó a Adán y Eva, los colocó en un lugar así. Allí podían dialogar con Dios, pero desobedecieron a su Creador y fueron echados del paraíso. Mas Dios es amor, por ello no terminó definitivamente su relación con los hombres. Al contrario, quiere introducirlos en un país celestial, lugar donde él mora. La mejor prueba de la voluntad de Dios de recibirnos en su presencia es la promesa de Jesucristo al malhechor arrepentido: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.

Es cierto que cualquier persona, incluso un ladrón o un asesino, puede ir al paraíso, pero con una condición indispensable: arrepentirse de sus pecados, es decir, reconocerlos y confesarlos a Dios, y creer en el valor de la sangre derramada por Jesús en la cruz. Esa sangre derramada, esa muerte consentida por aquel que no tenía pecado, da el acceso a la felicidad eterna a todo el que cree.

Pero no nos engañemos. Las llamas del infierno, de las que muchas veces la gente se burla, no son un mito inventado para asustar, sino la imagen de una terrible realidad que experimentarán todos los que no hayan querido aceptar la gracia de Dios.

Lamentaciones 5 - Filipenses 4 - Salmo 108:1-6 - Proverbios 24:10