La Buena Semilla: Lunes 2 Julio
Lunes
2
Julio
El hombre nacido de mujer... sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece.
Job 14:1-2
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Salmo 90:12
Relojes de sol

En ciertos valles alpestres las fachadas de muchas casas están adornadas con relojes de sol. Pintados, grabados o esculpidos, asocian la riqueza del arte de la época con la función utilitaria. También son portadores de mensajes sencillos pero contundentes. Algunos lemas son simplemente moralistas, otros recuerdan al transeúnte su condición frágil y su necesidad de Dios: «Sin el sol no soy nada, y sin ti, Dios, no puedo hacer nada». Son muchos los que recuerdan la huida del tiempo: «El tiempo pasa, el hecho permanece»; o colocan al hombre ante la eternidad: «Todas las horas hieren, la última mata». «Es más tarde de lo que usted cree». Otros invitan a gozar del tiempo presente, no sin pensar en la muerte: «Aprovecha la hora presente y piensa en la última». Esta sabiduría popular de los siglos 18 y 19 nos remite al gran libro de la sabiduría divina, la Biblia. Ella nos dice que Dios, con bondad, nos otorga beneficios para que los aprovechemos (1 Timoteo 6:17), pero que el hombre, si bien se siente libre de actuar como bien le parezca, un día tendrá que responder por sus actos ante Dios (Eclesiastés 11:9).

A menudo la Escritura recuerda la fragilidad de la vida, comparándola a la flor del campo, hoy perfecta, mañana marchita (Isaías 40:6-7).

Cuán urgente es pensar hoy en la eternidad, reconocer que soy pecador y aceptar a Jesucristo como mi Salvador. No sabemos lo que nos acontecerá mañana; recordemos que nuestra alma es inmortal.

Números 14:1-19 - 1 Juan 3 - Salmo 78:32-40 - Proverbios 18:14-15