La Buena Semilla: Domingo 13 Mayo
Domingo
13
Mayo
¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
Isaías 49:15
Dios nunca nos abandona

Cada año en Francia se registran cientos de nacimientos con la inscripción X. Se trata de un procedimiento legal mediante el cual una mujer puede abandonar a su recién nacido sin revelar su identidad. ¡Qué acto tan desgarrador! ¡Qué angustia debe sentir una mujer para hacer algo así!

Y para el niño que acaba de nacer, ¡qué triste manera de venir a la vida! Dios lo sabe, como también conoce las consecuencias que un abandono así puede causar, y esto no lo deja indiferente. Quiere que todos sepan que él nunca abandona a sus criaturas. Él dice a cada uno: “Antes que te formase en el vientre te conocí” (Jeremías 1:5). Con este pasaje muestra claramente que ningún ser humano nace por azar.

¡Qué consuelo pensar que Dios deseó mi nacimiento, que él es el primer responsable de mi venida al mundo, que me creó porque me amaba! Y este amor no varía, no es como el de un padre o una madre que pueden llegar a abandonar o incluso a olvidar a su hijo.

“Yo nunca me olvidaré de ti”. Dios no se compromete a la ligera, pues la Biblia nos dice que él no miente (Tito 1:2). Si me siento solo en el mundo, incluso si mi identidad es incierta y esto me obsesiona, puedo contar con él. Dios me ama, me dio el derecho a ser su hijo porque creí en Jesucristo su Hijo, quien murió por mí (Juan 1:12), y esta filiación durará eternamente.

“No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú” (Isaías 43:1). “Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo” (Isaías 66:13).

Isaías 60 - Marcos 11:20-33 - Salmo 57:1-5 - Proverbios 15:13-14