La Buena Semilla: domingo 29 abril
domingo
29
abril
Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones... Guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan.
Proverbios 4:20-22
¿Lo ha olvidado?

¡Deje de quejarse! Dios creó un mundo maravilloso y variado. Dios le dio la vida, la salud, el sustento necesario... ¿Y qué hizo usted con todo esto?

Dios le dio consejos sencillos para dirigir su vida (no robar, no matar, honrar a padre y madre...). ¿Los escuchó?

Él le promete su atención, sus respuestas, su sostén. Basta con hablarle, pero ¿usted lo hace a menudo?

Le dio la posibilidad de conocer la diferencia entre el bien y el mal, de decidir. ¿Cómo actúa usted?

A él le gustaría tener un lugar en su vida, un momento especial con usted. ¡Pero usted está tan ocupado! A veces usted está cansado, desanimado, con preocupaciones de todo tipo... ¡y olvida que Dios está esperando su llamado de auxilio!

Usted, ¿acaso está más preocupado por su dinero que por agradar al Señor? ¿Le gustan las diversiones superficiales, fáciles e incluso agotadoras? ¿Quiere vivir libre, no estar atado por principios que le parecen rígidos, anticuados? ¿Quiere «disfrutar» la vida, actuar sin pensar en las consecuencias, sin pensar en Él?

No sabemos lo que piensa usted, pero queremos recordarle que ¡Dios lo ama! Quiere darle la felicidad que Jesús preparó al morir por usted. Jesús tomó sobre sí mismo el pecado de su indiferencia y de su rebelión contra Dios. Quiere salvarlo, darle una nueva vida, corregirlo con dulzura, aconsejarlo, en una palabra: amarlo. Es por amor que él está ahí, incansable, con paciencia, repitiéndole: ¡“Sígueme”! Él es su Dios, el que lo creó, y quiere ser su Padre.

Isaías 42 - Marcos 4:21-41 - Salmo 50:1-6 - Proverbios 14:21-22