La Buena Semilla: Miércoles 7 Marzo
Miércoles
7
Marzo
No sea hallado en ti... quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero... Estas naciones... a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto el Señor tu Dios.
Deuteronomio 18:10, 14
La superstición

Hace unos veinte años, en un artículo titulado «El boom de la astrología», se podía leer: «Una de cada dos personas cree en la influencia de los astros». ¿Qué sucede hoy en día? La astrología sigue estando de moda, y el ocultismo suscita mucho interés. Muchas personas buscan ayuda y tratan de encontrar seguridad en el horóscopo, e incluso por medio de videntes.

En varios pasajes de la Biblia Dios repite que aborrece la magia y la adivinación: “No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos” (Levítico 19:31). “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos... la cortaré de entre su pueblo” (Levítico 20:6). Volvamos a leer los versículos del encabezamiento que nos advierten claramente. El que se interesa en el mundo del ocultismo perjudica su alma y actúa contra la voluntad de Dios.

El futuro de cada persona está en las manos de Dios. Si bien el hombre no conoce de antemano los detalles de su vida, Dios le revela su destino: el juicio y la perdición eterna para el incrédulo; el perdón y la vida eterna para el que cree que Jesús dio su vida por él.

El que cree en Dios y en Jesús, quien lo salvó, puede tener dificultades en su vida cotidiana, pero Dios es para él un “pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmo 46:1).

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).

Éxodo 19 - Hechos 14 - Salmo 31:1-8 - Proverbios 11:3-4