La Buena Semilla: Domingo 4 Marzo
Domingo
4
Marzo
(Jesús) os ha reconciliado... para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe.
Colosenses 1:21-23
Si vivís conforme a la carne, moriréis.
Romanos 8:13
Los “si” que nos turban

El Nuevo Testamento es muy claro sobre la manera en que se puede ser salvo: “¿Qué debo hacer para ser salvo?... Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:30-31). Dios salva a todo el que cree, y lo salva gratuitamente. “Es don de Dios” (Efesios 2:8). Dios así lo afirma, y él jamás se contradice.

Pero después de habernos salvado, Dios nos coloca ante las responsabilidades que esto conlleva. Por eso en la Biblia encontramos algunos “si”, como en los versículos de hoy, que parecen poner condiciones para ser salvos. ¿Qué cristiano podría decir que permanece todos los días en la fe, fundado y firme? ¡No deduzcamos de esto que podemos perder la salvación!

Imaginemos que mi hijo de corta edad está jugando al borde de un estanque. Yo le digo muy seriamente: «Si juegas demasiado cerca, te puedes caer al agua y ahogarte». Le advierto porque lo amo, y por su bien él debe escucharme. Pero, ¿voy a dejar que caiga en el estanque sin intervenir, y que se ahogue por el mero hecho de haberle advertido? ¡Por supuesto que no! ¡Es mi hijo!

Así es como Dios, en su fidelidad, actúa con nosotros. ¡Tengamos en cuenta sus advertencias paternas! Pero no nos turbemos pensando que estos “si” podrían anular la gracia soberana de Dios: él nos salvó. Si nuestra seguridad eterna dependiese, aunque fuese un poco, de nuestra conducta futura, nunca tendríamos ninguna seguridad.

¡La obra que Jesús cumplió, y solo ella, es nuestra seguridad! ¡Alabado sea Dios!

Éxodo 16 - Hechos 12 - Salmo 29:7-11 - Proverbios 10:29-30