La Buena Semilla: domingo 29 octubre
domingo
29
octubre
He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados.
Isaías 57:18
Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.
Isaías 66:13
Pasando por el duelo

En la Biblia Dios da numerosas palabras de consuelo al creyente que ha perdido un ser querido. Es como si nos dijese: pienso en ti; fijé la duración de tu prueba; sé que estás muy triste a raíz de esta muerte inesperada. Quiero que tu fe cuente conmigo en las horas sombrías; acepta que no puedes comprender los misterios de mi voluntad.

El versículo de hoy nos dice que Dios ve, sana, conduce (pastorea) y consuela.

–Dios ve. Conoce todos los detalles de nuestra vida, y solo él puede juzgar la necesidad de la prueba. Conoce y seca las lágrimas de los creyentes que pasan por el duelo (Salmo 56:8).

–Dios sana. Da el consuelo y permite que la prueba vaya hasta cierto punto, pero no más allá. Da la paz después de tantas preguntas. Renueva nuestra confianza.

–Dios conduce. Incluso si todo parece sombrío, muestra la dirección y cubre las necesidades de los suyos que están afligidos (Isaías 58:11).

–Dios consuela. Actúa como una madre que muestra su amor a su hijo cuando está enfermo o herido, y lo cuida con paciencia, amor y celo. ¡El consuelo que Dios nos promete es precisamente así! (Isaías 66:13).

Que aquel que llora, incluso en medio de la soledad y la inquietud, diga con certeza: “El Señor pensará en mí”, él es “mi ayuda y mi libertador” (Salmo 40:17).

Ester 2 - Juan 13:21-38 - Salmo 119:73-80 - Proverbios 26:13-14