La Buena Semilla: lunes 9 enero
lunes
9
enero
Nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
2 Pedro 1:21
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.
2 Timoteo 3:16
¿Quién escribió este poema?

Esta mañana la maestra encontró un bello poema sobre su mesa. Cada línea estaba escrita con un color y una escritura diferentes.

–¿De dónde viene este poema?, preguntó con curiosidad. Nicolás levantó el dedo y respondió: –Maestra, yo copié el primer verso con un rotulador rojo. Pablo continuó: –Y yo copié el segundo con lápiz de color azul. La maestra interrumpió a los niños: –Los rotuladores y los lápices solo son instrumentos de los cuales ustedes se sirvieron para escribir estas palabras. Pero, ¿quién compuso estos versos? ¿Quién es el verdadero autor?

Entonces los niños respondieron en coro: Fue Lea. Ella lo compuso para darle una sorpresa, y nosotros lo escribimos.

Algunos consideran la Biblia como lo hicieron Nicolás y Pablo. Se detienen en los múltiples instrumentos que Dios empleó: Moisés el legislador, David el pastor rey, Esdras el escriba, Salomón el rey glorioso, Mateo el recaudador de impuestos, Lucas el médico, Pedro el pescador... Los autores de los libros de la Biblia son numerosos y de diversos orígenes. Pero no fueron ellos quienes compusieron la Biblia. Dios les dictó, por su Espíritu, lo que debían escribir, cada uno en su tiempo y en su lugar. Este Libro, de origen divino, constituye, pues, un conjunto harmonioso y admirable, siempre actual.

“¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!” (Salmo 139:17).

1 Samuel 5 - Mateo 7:7-29 - Salmo 6 - Proverbios 2:16-22