La Buena Semilla: lunes 19 diciembre
lunes
19
diciembre
El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
Isaías 9:2
(Jesús dijo:) Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12
Una gran luz

¿Quién no se ha encontrado en la oscuridad sin poder distinguir nada de lo que le rodea? Pero con un simple clic en el interruptor, la luz llena la habitación, y todo se alumbra.

La habitación oscura nos hace pensar en las múltiples dudas y preguntas que embargan a los hombres que viven sin Dios: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Qué religión es digna de confianza? Estas personas están sometidas a su propio razonamiento, a su lógica, o incluso a su imaginación. ¡Caminan a tientas en la oscuridad, sin ninguna seguridad!

La luz aparece cuando decidimos confiar en Dios y en su Palabra. La fuente de la luz no está en nosotros, pero el acceso a la luz es sencillo y gratuito. Basta con creer en Dios y en su revelación a los hombres en la persona de Jesucristo, su Hijo. Él es la luz del mundo, y la fe en Jesucristo es el único medio dado por Dios para iluminar todo nuestro ser. Entonces la confusión, las preguntas y las hipótesis dan lugar a las certezas de la fe. Cristo da a todo el que cree en él una luz decisiva, que muestra a la vez lo que es el pecado y lo que es el amor de Dios y su gracia. Luego esta luz alumbra todas las circunstancias de su vida. La muerte ya no es un final oscuro, sino que introduce al creyente en la mismísima presencia de su Salvador. ¡Sin Cristo todo es oscuridad e incertidumbre! Pero, como decía un creyente, «cuando aparece Cristo, las preguntas desaparecen».

Jueces 10:1-11:11 - Apocalipsis 12 - Salmo 144:9-15 - Proverbios 30:10