La Buena Semilla: domingo 26 junio
domingo
26
junio
Mira a los cielos, y ve, y considera que las nubes son más altas que tú.
Job 35:5
(La obra de Dios) la mira el hombre de lejos. He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos, ni se puede seguir la huella de sus años.
Job 36:25-26
Zapatero, a tus zapatos

Se cuenta que el pintor griego Apeles exponía sus cuadros al público y tomaba nota de todas las críticas constructivas. Cierto día, un zapatero dijo algo sobre la sandalia de un personaje. Esa misma tarde el artista corrigió el defecto del zapato. Al día siguiente, el mismo hombre, viendo que el pintor había tenido en cuenta su saber, empezó a criticar otras partes del cuadro. Así mostró su ignorancia sobre el arte, y se acarreó la exhortación del pintor a no juzgar más allá de las sandalias, de ahí la expresión: «Zapatero, a tus zapatos».

Nosotros, orgullosos de nuestras investigaciones en los ámbitos de lo infinitamente pequeño y de lo infinitamente grande, partículas y galaxias, ¿hemos ido más allá del «nivel de las sandalias»?

Este primer nivel, que ya la mente del hombre se cansa tratando de comprender, solo desvela una parte infinitamente minúscula de quién es Dios; solo percibimos una manifestación de su poder creador.

Pero Dios, en su esencia, es amor y luz. Es esencialmente un ser moral. Y para revelarse al hombre, quien es incapaz de conocer de otra manera a Dios en toda su grandeza, dio a su Hijo. Para salvarnos, Jesús vino a la tierra y vivió como un hombre, murió en una cruz y resucitó. Solo podemos llegar a conocer a Dios el Padre mediante Jesús, quien nos dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Números 8 - 2 Timoteo 2 - Salmo 76 - Proverbios 18:4-5