La Buena Semilla: domingo 19 agosto
domingo
19
agosto
Sabemos que... tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
2 Corintios 5:1
Regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
Lucas 10:20
Mi destino es el cielo

Corrie Ten Boom, superviviente del campo de concentración de Ravensbrück, viajó por el mundo para testificar sobre el amor de Jesucristo, amor experimentado aun en los peores momentos de su detención. Aprovechaba todas las ocasiones para dar su mensaje, a veces incluso con humor.

Cierto día, mientras estaba preparando su regreso a Holanda después de una gira por el Extremo Oriente, fue a reservar un vuelo que comprendía muchas escalas: Hong-Kong, Sydney, Auckland, El Cabo, Tel-Aviv y Amsterdam.

–¿Cuál es su destino final?, preguntó la empleada.

–El cielo, contestó Corrie.

La azafata, confundida, le respondió: ¿Cómo se escribe?

Corrie deletreó: – E L C I E L O

Después de un momento de reflexión, sonrió y dijo a Corrie: –¡Ah, ya comprendo! Pero no era eso lo que le preguntaba.

–Es en lo que estoy pensando. Sin embargo, es inútil hacer la reservación, pues ya tengo el billete.

–¿Tiene su billete para el cielo?

–Sí, hace aproximadamente dos mil años, respondió Corrie, Alguien lo pagó por mí. ¡Solo tuve que aceptarlo! Mi benefactor se llama Jesucristo, él pagó mi viaje al morir en la cruz por mis pecados. Después añadió: Por lo general, es difícil tener un asiento en sus aviones sin reservación, pero todavía es más difícil con respecto al cielo. ¡Espero que hoy mismo usted piense en reservar su lugar!

Jeremías 23:1-20 - Lucas 23:1-25 - Salmo 96:7-13 - Proverbios 21:23-24