La Buena Semilla: Miércoles 15 Agosto
Miércoles
15
Agosto
Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar.
Lucas 11:1
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16-18
La oración es una relación permanente

Jesús estaba orando. Los discípulos lo observaron y luego le dijeron: “Señor, enséñanos a orar”. Como respuesta, Jesús les dio un modelo de oración, llamada el «Padre nuestro».

En sus primeras palabras, esta oración reconoce a Dios como Padre, aquel que nos dio la vida y cuida de nosotros. Luego viene el deseo de que Dios tenga el lugar de honor, por encima de todo, en nuestros pensamientos y en nuestro corazón: “Santificado sea tu nombre”.

Solo después vienen las peticiones. Esto nos muestra que la oración no se reduce a hacer peticiones a Dios. Es más bien la expresión de la relación de una persona con Dios.

La comunicación con Dios tiene lugar en dos sentidos: nosotros le hablamos y él nos habla. Para escucharlo, nuestro corazón y espíritu tienen que estar atentos. Dios nos habla a través de la Biblia y a veces mediante las circunstancias de nuestra vida. También puede enviarnos a alguien o emplear acontecimientos...

Dios es espíritu, por lo tanto solo podemos percibirlo espiritualmente (1 Corintios 2:14). Gracias al Espíritu Santo comprendemos cuál es la voluntad de Dios y formulamos oraciones conformes a ella. Podemos estar seguros de que Él comprende cada uno de nuestros pensamientos, nuestros deseos y las necesidades de nuestro corazón. ¡Quiere que cada una de nuestras meditaciones se transforme en alabanza y cada uno de nuestros deseos en oración!

Jeremías 19 - Lucas 21:25-38 - Salmo 94:16-23 - Proverbios 21:15-16