La Buena Semilla: sábado 11 agosto
sábado
11
agosto
Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús.
Hebreos 12:1-2
Yo (dijo Jesús) soy... la estrella resplandeciente de la mañana.
Apocalipsis 22:16
Apocalipsis 22:16

«Cuando era joven me apasionaba la vela. Todavía recuerdo aquellas noches pasadas al timón de un velero expuesto a los vientos y al mar... Rápidamente me di cuenta de que es importante navegar con rumbo cierto cuando se está en alta mar. Si tenemos la mirada demasiado fija en la brújula, la navegación se vuelve difícil, pero si nos fijamos en una estrella del horizonte, incluso las olas más grandes no nos harán desviar de nuestra ruta.

En la vida cotidiana, para navegar con rumbo cierto, la estrella que tenemos que divisar es Jesucristo. Es la estrella de la mañana. Todos tenemos que enfrentarnos a olas que podrían empujarnos hacia una dirección errónea. Nuestras vidas a menudo están llenas de preocupaciones, pruebas y sufrimientos. Aún sin darnos cuenta, corremos el peligro de perder de vista, poco a poco, la estrella de la mañana. Entonces las dificultades de la vida nos desaniman y nos desestabilizan».

Michel V.
Dios “habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, que encrespa sus ondas. Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal... Entonces claman al Señor en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban. Alaben la misericordia del Señor, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (Salmo 107:25-26, 28-31).

Jeremías 15 - Lucas 19:28-48 - Salmo 92:10-15 - Proverbios 21:7-8