La Buena Semilla: Sábado 4 Agosto
Sábado
4
Agosto
Jesús le dijo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida... Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 8:12; 14:6
Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.
Salmo 119:105
Encontrar el camino

Se había oscurecido. Encendí mi linterna, tomé mi mochila y traté de encontrar el camino que conducía al refugio... ¡pero un cartel me indicó que había tomado la dirección equivocada! Entonces decidí sacar el mapa: el camino correcto estaba un poco más lejos. Minutos después me encontré con varios senderos. ¿Cuál era el correcto? ¡No quería volver a perderme! Eché una nueva ojeada al mapa y decidido volví a emprender la marcha. La nieve cubría el camino, había muchas huellas... ¿Debía seguirlas? Revisé una vez más el mapa y continué. De repente, en el pequeño valle, vi una luz. ¡Qué alegría poder reunirme por fin con mis amigos en torno a un buen fuego!

Para nosotros los creyentes, el camino de la vida también es como una senda que va subiendo... A veces atraviesa la bruma, se adentra en la noche o pasa por la nieve... ¡Pero allá arriba el Señor Jesús nos está esperando, en ese lugar lleno de luz y calor! Nos dejó un «mapa», su Palabra, la Biblia, para que podamos hallar el camino; y nos dio su Espíritu para iluminar nuestro camino.

Joven amigo, ¿encontró usted en Jesús la “luz de la vida”? ¿Su Palabra ilumina su senda? Sin ella podemos dar vueltas y terminar perdiéndonos... Pero felices los que consultan cada día el mapa: pueden avanzar con paso firme, incluso cantando con gozo en su corazón.

Mi mapa, la Palabra de Dios, me muestra el verdadero camino, a Jesús el Hijo de Dios. ¡Él me conduce hacia la meta, la casa del Padre!

Jeremías 8 - Lucas 14 - Salmo 90:7-12 - Proverbios 20:23-24