La Buena Semilla: domingo 8 julio
domingo
8
julio
Hazme saber, Señor, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy. He aquí, diste a mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti.
Salmo 39:4-5
El tiempo huye, la eternidad se acerca

En la fachada de una iglesia de un pequeño pueblo se puede leer esta inscripción. Para algunos es una amenaza, otros no le dan importancia, pero esta inscripción no puede dejar indiferente a nadie:

–El tiempo huye, pues nuestra vida es similar a una «cuenta regresiva»: cada día que pasa no vuelve. Sin embargo, nos gustaría volver a vivir algunas épocas en las cuales fuimos felices, aprovechar las ocasiones que perdimos, borrar algunos días que nos avergüenzan. El tiempo huye, pero al igual que en una película, todas nuestras acciones, palabras y pensamientos están grabados: “De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” (Mateo 12:36).

–La eternidad se acerca incluso si intentamos no pensar en ella. Algunos dicen que después de la muerte no hay nada, otros dicen que como Dios es bueno nos recibirá a todos en el cielo.

Sin embargo, Dios, quien es bueno pero también justo, nos dice que después de la muerte solo hay dos situaciones posibles:

– “Estar con Cristo” (Filipenses 1:23), para todo el que haya aceptado a Jesús como su Salvador, quien lo libera del día del juicio (Hebreos 9:27);

– o estar solo, condenado, cargado con los pecados, para el que haya rechazado a Cristo.

El tiempo huye: es una invitación a conocer a Jesús como Salvador, y a vivir hoy de forma que le agrade.

La eternidad se acerca: ¿tendrá usted una eternidad de paz y felicidad con Cristo? ¡Todo depende de su decisión!

Números 18 - Lucas 1:26-56 - Salmo 80:1-7 - Proverbios 19:1-2