La Buena Semilla: Martes 23 Enero
Martes
23
Enero
Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.
Hebreos 13:4
La moral

La «liberación de la moral» se acelera día a día, los medios de comunicación lo proclaman por todo lo alto y las leyes suprimen las barreras. ¡Pero esto no es nuevo! Desde hace más de 3000 años la Biblia menciona la perversión y los abusos sexuales (Génesis 19), el adulterio (2 Samuel 11), el incesto, etc. (Levítico 18).

Sin embargo, la misma Biblia es formal. Sobre la vida de pareja, la ley ya ordenaba: “No cometerás adulterio” (Éxodo 20:14). ¡Nadie puede decir que no comprende este mandamiento! Y tampoco se puede negar los estragos ocasionados por el hecho de que muchos no lo tengan en cuenta. ¡En todo caso los niños, que son las víctimas, no pueden negarlo!

Ahora la Biblia nos pide algo de una categoría muy superior: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). ¡Qué modelo, a la vez magnífico y difícil si consideramos la profundidad del amor de Cristo por nosotros! ¡Cuántos cambios habría si se volviese a esa moral considerada desde hace mucho tiempo como desfasada y que sin embargo es más actual que nunca! Imaginémonos un poco a ese marido conflictivo pedirle perdón a su mujer, y viceversa, que cada niño volviese a tener un padre y una madre unidos por un tierno amor, que se condenase drásticamente cada comportamiento que no se ajustase a los mandamientos divinos.

Es imposible, dirá alguien. Pero lo que es posible es que cada uno, cuando sea necesario, reconozca ante Dios su alejamiento, cambie su comportamiento y busque en Su presencia la dirección y el socorro.

Génesis 26 - Mateo 15:1-20 - Salmo 16:1-6 - Proverbios 4:14-19