La Buena Semilla: lunes 22 enero
lunes
22
enero
Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia.
Efesios 6:18
Dios en el centro de la familia

En algunos países, como la religión va unida a la tradición, las familias adoran divinidades protectoras del hogar. ¡En cada casa se dedica un altar a lo que solo es un dios falso, o el Dios desconocido!

Para nosotros, que tenemos el privilegio de conocer al Dios vivo y verdadero, ¿qué lugar ocupa él en nuestros hogares? Cristianos, nosotros sabemos que nuestro bienestar, es decir, el alimento diario, la salud, las alegrías familiares, todo nos viene gratuitamente de la bondad de Dios. ¿Pensamos en agradecer a aquel que nos llena de sus bondades y en pedirle que prepare el día siguiente? Se dice que una familia sin oración se parece a una casa sin techo, abierta y expuesta a todas las tempestades. La oración en familia al final del día cierra la puerta para dejar fuera los peligros de la noche y, por la mañana, la abre para permitir que recibamos las bendiciones divinas.

En esos momentos de oración, ¡pensemos en nuestro propio hogar y también en tantas necesidades que están a nuestro alrededor! Intercedamos juntos por nuestros vecinos incrédulos, por los compañeros de estudio de nuestros hijos o nuestros compañeros de trabajo, por las autoridades, por la paz de nuestro país y por las numerosas personas que sufren.

Orar juntos abre nuestro corazón a los demás, une a los miembros de la familia y nos prepara para la reunión de oración colectiva en la iglesia local.

Si el ritmo de la vida moderna nos condujo a perder esta costumbre, entonces, humildemente, tratemos con la ayuda del Señor de retomarla hoy.

Génesis 25 - Mateo 14:13-36 - Salmo 15 - Proverbios 4:10-13