La Buena Semilla: martes 9 enero
martes
9
enero
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo el Señor... pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
Jeremías 17:9-10
Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
Salmo 69:32
Un lugar tenebroso

En nuestra sociedad, donde la imagen está presente en todo, la apariencia cuenta mucho. Podemos engañar a mucha gente cuidando las apariencias, pero Dios mira el corazón, y es imposible esconderle algo. Por ello nos muestra lo que hay en lo más profundo de nuestro corazón, para que vivamos en la realidad. La Biblia nos dice abiertamente de dónde viene el mal: “De dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez” (Marcos 7:21-22). El mal estado de nuestro corazón es la fuente de los males que padece toda la humanidad.

¿Somos conscientes de que esta es la descripción de nuestro propio corazón, y no solo la del corazón de un criminal? Existe el mismo potencial de mal en cada persona. Toda la fealdad de este lugar tenebroso conocido por Dios fue puesta en evidencia a través de la cruz de Jesucristo. Toda la maldad del corazón humano se manifestó cuando Aquel que traía la gracia y la verdad fue crucificado. Y allí en la cruz soportó, por todos los que creen en él, el juicio que ellos merecían.

Dios espera que estemos de acuerdo con él cuando nos revela nuestra verdadera naturaleza. Quiere que reconozcamos nuestro estado de desesperación y que aceptemos el único remedio que nos propone: la fe en Jesucristo, quien nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros.

Génesis 10-11 - Mateo 7:7-29 - Salmo 6 - Proverbios 2:16-22