La Buena Semilla: jueves 28 diciembre
jueves
28
diciembre
El Señor... me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos.
Isaías 61:1
¡Por fin libre!

Desde su infancia, Kevin tenía el sentimiento de ser prisionero. En un pequeño apartamento de un gran edificio anónimo, peleas y vejaciones destrozaron su familia. En la escuela no tenía amigos. Estaba excluido de todo. Tampoco tuvo la oportunidad de aprender un oficio... ¡Estaba solo!

Luego empezaron las ataduras con la droga. Estaba encerrado en una espiral de la cual no podía salir. Detenido por la policía, fue a parar a un centro penitenciario para menores. Allí sus compañeros de celda lo insultaron, lo humillaron... ¡Qué desesperación!

Un domingo fue al servicio religioso de la cárcel. La sala era alta y espaciosa, lo cual dio un poco de alivio a su oprimido corazón. El capellán habló de Jesús, quien vino al mundo para buscar a aquellos que estaban atormentados por su pasado, sus faltas, por aquellos que no tenían ninguna esperanza en la vida. Luego dijo: «Que el mundo le tome a usted por un vencedor o por un vencido, Jesús le ama y le libera del peso de sus pecados. La Biblia dice que Jesucristo le está escuchando ahora. Cuéntele su desesperación. Háblele de sus pecados. En la cruz, donde murió, sufrió en su lugar el castigo que usted merecía. Crea que Jesús le perdonará y le convertirá en un hijo de Dios».

Kevin tuvo una larga conversación con el capellán. Reconoció que Jesús era la persona a quien estaba buscando desde hacía mucho tiempo. Tuvo la impresión de que las paredes que lo encerraban desde su infancia empezaban a caer lentamente. Vio un rincón del cielo azul que estaba por encima de él: ¡Jesús lo amaba!

Zacarías 14 - Apocalipsis 20 - Salmo 148:1-8 - Proverbios 31:1-7