La Buena Semilla: miércoles 27 diciembre
miércoles
27
diciembre
Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
1 Juan 4:8-10
¡Mirad qué amor!

¿Ha reflexionado alguna vez en el amor que Dios le ha manifestado? La Biblia revela este amor sin igual. “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Solo Dios puede amar de esta manera. El amor humano bien puede manifestarse hacia una persona digna de ser amada, pero el amor divino engloba de una forma unilateral a seres que le daban la espalda, pecadores, sus enemigos. Se manifestó hacia personas detestables, que se odiaban unas a otras (Tito 3:3). Dios dio a su Hijo unigénito y muy amado por estos hombres. “No escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Romanos 8:32). Este sacrificio era indispensable para nuestra salvación, y Dios lo consintió por amor.

Solo Jesucristo podía expiar nuestros pecados, y lo hizo una vez para siempre. Ahora ofrece su perdón a todo aquel que cree. Además conduce al creyente a tener una relación de intimidad con Dios, la de un hijo con su Padre. Por ello el apóstol Juan puede exclamar: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” (1 Juan 3:1).

El creyente aprende a conocer un amor así, inmenso privilegio en medio de un mundo tan duro. ¿No quiere usted experimentar tal amor? Lea la Biblia, en ella hallará a Jesús, quien revela plenamente ese amor infinito.

Zacarías 12-13 - Apocalipsis 19:11-21 - Salmo 147:12-20 - Proverbios 30:32-33