La Buena Semilla: martes 21 noviembre
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noviembre
Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran.
Marcos 7:6-7
El que camina en integridad anda confiado.
Proverbios 10:9
Engaño para el ojo

El enchapado, en ebanistería, consiste en recubrir mediante encolado una madera ordinaria o un aglomerado con una fina plancha de madera de una especie más noble: nogal, palisandro, caoba... Los muebles fabricados a partir de planchas recubiertas de esta forma dan la impresión de estar totalmente hechos de una madera fina. ¡Pero no trate de limarlos o cepillarlos, pues rápidamente aparecerá la madera ordinaria!

Nuestro cristianismo, ¿es un «enchapado de piedad»? Exteriormente nuestra conducta es honorable, frecuentamos los servicios religiosos, contribuimos con las obras caritativas... Pero todo esto puede ser superficial.

A veces las pruebas de la vida cumplen la función de la lima o del cepillo. Si aparece una dificultad en la que la fe, el amor, la piedad, la paciencia deberían mostrarse, y nuestro cristianismo no es real, ¡la fina capa religiosa desaparece! Las bases de la vida divina, las relaciones conscientes con Dios mediante el Espíritu Santo, fuente de esta vida, ya no están o perdieron una parte de su realidad por un tiempo, y aparece el fondo natural.

La religión forma parte de la vida social: para muchos constituye una capa de honorabilidad. Pero, ¿qué piensa Dios de ese barniz de piedad? ¿Puede conformarse con él? ¡De ninguna manera! Él quiere “la verdad en lo íntimo” (Salmo 51:6). ¡Así es cómo experimentamos la serenidad y la confianza en Dios!

Job 25-27 - Hebreos 10:19-39 - Salmo 130 - Proverbios 28:7-8