La Buena Semilla: jueves 21 septiembre
jueves
21
septiembre
Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
Romanos 8:18
Dios nuestro Padre... nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia.
2 Tesalonicenses 2:16
La historia termina bien

Sonia estaba leyendo una historia en la que todo se ensaña contra el personaje principal, por eso se echó a llorar. Su hermano pasó a su lado y le dijo: –¿Estás leyendo ese libro? Es triste, pero no te preocupes, ¡todo termina bien! Sonia, aliviada, volvió a tomar el libro.

En la vida del cristiano hay momentos tristes en los que uno llora. Las pruebas son reales, y a menudo no vemos el final del túnel. ¡Pero no nos desanimemos! El que depositó su confianza en el Señor tiene una respuesta segura con respecto al final eterno de su vida. Puede estar seguro que «todo termina bien», pues Dios lo dice: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor... estas palabras son fieles y verdaderas” (Apocalipsis 21:4-5). Pero además sabemos que, desde ahora, el Señor está a nuestro lado tanto en los momentos felices como en los difíciles.

En el cielo estaremos a salvo por la eternidad. Entonces veremos maravillados cómo Dios dirigió los momentos más dolorosos de nuestra vida para nuestro bien. ¡Y su consuelo será eterno!

Sin embargo, si usted no cree en el Señor Jesús, el futuro eterno que Dios anuncia es muy diferente: morir “una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Pero quizá Dios quiere atraerle mediante las pruebas, llevarlo a confiar en Jesucristo. ¡Entonces su historia también tendrá un final feliz!

2 Crónicas 36 - 2 Corintios 10 - Salmo 106:28-31 - Proverbios 23:24-25