La Buena Semilla: lunes 14 agosto
lunes
14
agosto
¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
Job 38:32
Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria...?
Salmo 8:3-4
Miren las estrellas

En el mes de agosto (en el hemisferio norte) es muy agradable acostarse en la hierba, en la noche, y mirar el cielo. En esta época, lluvias de estrellas fugaces aparecen ante nuestros ojos maravillados. Siempre es fascinante contemplar en una noche clara la diversidad, la harmonía, la belleza del cielo, y buscar la Osa Mayor, Orión, Pegaso... Pero incluso si nos hemos esforzado en conocer el nombre de muchos astros, debemos reconocer que nos es imposible nombrarlos a todos. Entonces tomamos consciencia de nuestra pequeñez frente al infinito que se presenta ante nuestros ojos.

Pero hay alguien que puede contar y nombrar todas las estrellas: Dios “cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres” (Salmo 147:4). El testimonio de su poder y de su majestad está ahí ante nosotros.

Dios cuenta igualmente las nubes (Job 38:37). También cuenta nuestros pasos (cap. 14:16), e incluso los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30). Tiene en cuenta nuestras lágrimas (Salmo 56:8).

El que creó el universo y lo mantiene en movimiento se interesa en mí, un ser tan pequeño y débil comparado con la inmensidad del universo. Ningún detalle de mi vida le es indiferente; me conoce y me ama personalmente. “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él” (1 Juan 4:9). ¿Podría uno permanecer insensible ante tal amor?

1 Crónicas 27 - Lucas 21:1-24 - Salmo 94:8-15 - Proverbios 21:13-14