La Buena Semilla: viernes 28 abril
viernes
28
abril
¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz?
Job 38:19
(Jesús dijo:) Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo.
Juan 10:9
La puerta de la gracia

La habitación de la luz es el cielo, la casa del Padre, un lugar de absoluta felicidad donde Jesús el Salvador se halla rodeado de una multitud de ángeles. ¿Quién no quisiera ir allá? Pero, ¿dónde está la puerta del cielo? Solo hay una. Es estrecha (Mateo 7:13), y pocos son los que la hallan; es la puerta de la gracia. Una madre cristiana no puede hacer entrar a su hijo con ella. Puede mostrarle el camino al cielo, orar por él, pero el acceso es personal.

Para entrar se necesita una llave que abra la puerta. Los hombres forjaron centenares de llaves en el curso de los siglos. Tienen nombres muy conocidos: obras, peregrinaciones, sufrimientos que uno se impone, diversos sacrificios y hasta el don de su propia vida. Ninguna de estas llaves abre la puerta del cielo. Solamente una lo puede hacer, la llave de la fe personal. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

Dios nos abrió la puerta al enviar a Jesús, su Hijo, a la tierra para que soportara el castigo que merecían nuestros pecados. Dios, en su gracia, perdona a todos los que acuden a él confiando en el sacrificio de Jesucristo. Esto es entrar por Jesús, quien es “la Puerta”.

“Entrad por la puerta estrecha” (Mateo 7:13).

Jonás 1-2 - Marcos 4:1-20 - Salmo 49:16-20 - Proverbios 14:19-20