La Buena Semilla: sábado 15 abril
sábado
15
abril
Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo... Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros... Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo.
Romanos 5:6-10
La crucifixión de Jesucristo (2)

Los hombres tienen una gran responsabilidad en la muerte de Jesucristo. Pero, ¿se puede reducir esta muerte a una decisión jurídica injusta?

Los evangelios nos revelan otro aspecto: Jesús sabía por adelantado lo que le esperaba. Lo había dicho varias veces a sus discípulos: “El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán” (Mateo 17:22-23). Jesús, pues, sabía esto, sin embargo había decidido ofrecerse voluntariamente a Dios y dar su vida para salvar a la humanidad.

Dios es santo, absolutamente separado del mal, y el pecado (la desobediencia a Dios) es totalmente incompatible con su santidad. Pero Dios también es amor y se compadece de nosotros los pecadores. ¿Cómo pudo conciliar su santidad y su amor? La cruz de Jesucristo es la respuesta divina a esta pregunta. Jesús aceptó morir en una cruz por obediencia a Dios, quien lo había enviado, y por amor al pecador. Él, que no tenía pecado, tomó los nuestros sobre sí y sufrió el castigo. Jesús tomó el lugar de los culpables. El precio fue pagado y la justicia de Dios fue satisfecha. Dios es justo al perdonar totalmente a todos los que reconocen que Jesús murió para expiar sus pecados.

Cristo murió un viernes por la noche y fue puesto en la tumba, ¡pero la muerte no pudo retener al Hijo de Dios!

(mañana continuará)

Ezequiel 38 - 1 Pedro 1:13-25 - Salmo 44:9-16 - Proverbios 13:18-19