La Buena Semilla: martes 1 noviembre
martes
1
noviembre
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.
2 Corintios 1:3
Él sana a los quebrantados de corazón.
Salmo 147:3
Pruebas y vínculos familiares (1)

El evangelio de Juan nos habla de la prueba que tuvieron que atravesar Lázaro y sus dos hermanas, Marta y María (Juan 11:1-44). Lázaro se enfermó gravemente. Las dos hermanas conocían el poder de Jesús y su amor por su hermano. Por ello le enviaron el siguiente mensaje: “Señor, he aquí el que amas está enfermo” (Juan 11:3). Luego esperaron simplemente la llegada de Jesús, amigo de la familia. Pero Jesús no fue enseguida... Según la percepción de las dos hermanas, tardó tanto que su hermano murió. Y cuando por fin llegó, hacía cuatro días que Lázaro había sido puesto en la tumba. ¡Qué dolor y desconcierto ante esta situación! A la pregunta de Jesús: “¿Dónde le pusisteis?”, ellas contestaron: “Señor, ven y ve”. Estas cortas palabras traducían lo que no podían expresar. La muerte había hecho su trabajo; la descomposición había empezado...

A veces nuestra fe es puesta a prueba de manera muy dolorosa, mediante dificultades por las que debemos pasar nosotros o nuestros familiares. Los planes del Señor nos parecen incomprensibles. ¡Nos sentimos desamparados, turbados, sin recursos! No tenemos más deseos ni fuerzas para orar. Llegamos a pensar que no sirve de nada exponerle una situación de la que, de todos modos, no tenemos nada que esperar. Entonces digámosle sencillamente: “Señor, ven y ve”. Aquello que las palabras no pueden describir, él lo sabe, lo conoce, lo comprende y tiene el control sobre ello.

(mañana continuará)

Deuteronomio 26 - Juan 16 - Salmo 119:97-104 - Proverbios 26:19-20